“Fases” es el primer corte del álbum debut de la cantante y compositora Delfina Campos, titulado “Cómo bailan los demás” y que se estrenará en los próximos meses del 2022.

En “Fases” la autora celebra el hecho de que las personas somos indefinibles e irreductibles. La canción llama a tender puentes, a dejar de conformarnos con nuestra mirada “automática” sobre los otros y a escapar por un momento del juego de espejos en que vivimos, reforzado por las redes sociales y las grietas de la sociedad: “construís una ficción / a partir de tu impresión / creés que tu mente está abierta / y nada te va a dejar huella // ¿por qué querés cambiar lo que no conocés? / Acercá la vela para mirarnos bien”

“Escribí la canción durante el verano de 2019, en un piano de cola antiguo que tenía una ex pareja en el living de su casa. Mientras él cocinaba, hice una progresión de acordes y la primera frase salió automáticamente: ‘Fases, no me conocés…‘. Compuse la primera parte de la canción y después la segunda, casi en un susurro, y la melodía quedó repitiéndose en mi cabeza como una canción de cuna” nos cuenta Delfina Campos.

Unos días después de esa primera inspiración, Campos compuso el puente de “Fases” desde una guitarra. La canción ya estaba terminada, pero aun así quedó guardada y sin publicarse durante años. “Un par de veces la toqué en vivo, en formato acústico y por pura tentación de compartirla; hasta hoy hay personas que me escriben pidiendo que salga la versión de estudio”, relata ella.

El proceso de producción de “Fases” fue desafiante: “Yo estaba empecinada en llevarla a un territorio electrónico porque el disco tiene ese germen, esa dirección, y quería la mayor coherencia sonora posible. Probamos (junto al productor Matías Cella) mil cosas para hacerla encajar en ese universo, pero no hubo forma: la canción pedía otra cosa. Al final del camino, nos metimos en un estudio y grabamos batería e instrumentos en modo vieja escuela. Fue lo que mejor funcionó”.

El arte de tapa es de Matías Salgado, un prometedor pintor argentino radicado en Groningen (Holanda), desde donde trabajó con la artista a distancia. El resultado, un claro homenaje al pintor Francis Bacon, es una serie de cuatro retratos de Campos hechos desde distintos ángulos. A través de cada uno de ellos la figura se deforma, muta, se transforma. En línea con el concepto de la canción, lo que los demás ven y aprecian de uno mismo es sólo una cuestión de perspectiva.

Más noticias de Música y Entretenimiento aquí.

 

Música

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.